ESTILOS

M Y S O R E

pluma

Donde el practicante va adecuando e integrando su auto-práctica (sadhana).

El estilo Mysore es una modalidad exclusiva del  método Ashtanga Yoga tal y como fue desarrollado en Mysore, India. Su manera de transmisión es muy característica porque se enseña respetando la tradición. Cuando se enseña respetando la tradición, no hay diferencia entre practicar este estilo en cualquier ciudad del mundo. 

Tradicionalmente se practica seis días por semana entre las que se incluye una clase guiada (LED) en la que los estudiantes siguen el ritmo que marca el profesor, donde se hace hincapié en la respiración, número de vinyasas y dristhi.

Trabaja especialmente la concentración, la presencia y crea una atmósfera de mucha autenticidad. Es por esto que, a menudo, se dice que el ashtanga yoga es el estilo más espiritual.

Se adapta tanto a principiantes como avanzados, con el fin de desarrollar una auto-práctica que puedes mantener en cualquier lugar, aportando un crecimiento continuo a través de la repetición de asanas. Cada postura te prepara para la siguiente, desafiando a tu mente y tu cuerpo, descubriendo algo nuevo sobre la postura y sobre ti mismo, «la clave no es hacer más, sino hacer mejor lo que ya sabemos».

El concepto de clase guiada (LED class) es totalmente diferente, estas sólo se realizan una vez a la semana, los otros días se practica mediante clases estilo Mysore.

Al entrar en una clase Mysore, verás a diferentes alumnos realizando sus prácticas en silencio, cada uno a su ritmo, usando su respiración como motor para hilar las posturas y movimientos. Esta es una de las mejores maneras de practicar las secuencias de yoga, ya que el trabajo de concentración e interiorización facilitan un estado meditativo que ayuda al trabajo mental. Todos los alumnos empiezan con clases donde se les presta una atención especial, ayudándoles a interiorizar y memorizar las secuencias antes de poder realizar sus prácticas con autonomía, corrigiendo con ajustes físicos las posturas  y enseñando nuevas  cuando están preparados. Así, poco a poco, se va aprendiendo con eficiencia la primera serie de Ashtanga Yoga.

 

VENTAJAS DE LAS CLASES MYSORE

Una de las mayores ventajas de este estilo es el desarrollo de la concentración, la autonomía y la independencia. Los practicantes de Ashtanga Yoga desarrollan una fuerza de voluntad especial para mantener sus prácticas sin depender de profesores que les digan qué hacer, o que les guíen en las secuencias (aunque un día a la semana, las clases son guiadas para poder trabajar otros importantes aspectos). Aunque en las clases Mysore, parezca que los alumnos practican solos, no hay nada más lejos de la realidad. La atención que se les presta es mucho más exhaustiva que la que se puede dar en una clase guiada. También es importante el aspecto de la atención personalizada, los profesores pueden ocuparse de cada alumno sin necesidad de parar la clase o interrumpir a los demás, pudiendo trabajar con las necesidades y particularidades de cada un@.